{"id":825,"date":"2010-07-31T14:04:00","date_gmt":"2010-07-31T14:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.convergingzone.com\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/"},"modified":"2010-07-31T14:04:00","modified_gmt":"2010-07-31T14:04:00","slug":"mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/","title":{"rendered":"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane"},"content":{"rendered":"<!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><head><meta http-equiv=\"content-type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><meta http-equiv=\"content-type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\"><\/head><body><p><span style=\"font-size: small\"><span>Al\u00a0 final de los tiempos\u00a0 habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de intimidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span>\u201cEntonces me fue dada una ca\u00f1a semejante a una vara de medir, y se me dijo: Lev\u00e1ntate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en \u00e9l. Pero el patio que est\u00e1 fuera del templo d\u00e9jalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollar\u00e1n la ciudad santa cuarenta y dos meses.\u201d<\/span><br><span>\u2014Apocalipsis\u00a0 11:1-2<\/span><\/p>\n<p><span>En \u00faltima instancia este vers\u00edculo est\u00e1 diciendo que\u00a0 ahora mismo el Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 midiendo a los adoradores \u2013 aquellos individuos quienes su tesoro esta en el cielo, que permanecen en el atrio interior del templo de Dios. Amado, aquellos quienes verdaderamente habitan en un lugar medido y protegido.<\/span><\/p>\n<p><span>Considere: En nuestro mundo de terrores, presiones y trauma, nuestro \u00fanico refugio existe en la presencia viva de Dios. No debemos aceptar una religi\u00f3n acerca de Dios. Si verdaderamente vamos a morar en la Presencia Divina, quiz\u00e1 una cosa por encima de todas nos llevara ah\u00ed: Debemos volvernos en verdaderos adoradores de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span>Verdadera Adoraci\u00f3n<\/span><br><span>Jes\u00fas ense\u00f1o que \u2018los verdaderos adoradores\u201d son aquellos que adoran\u00a0 \u201cal Padre en esp\u00edritu y en verdad.\u201d En otras palabras, su adoraci\u00f3n a Dios fluye desde sus corazones sin impedimentos de dif\u00edciles condiciones externas.\u00a0 La adoraci\u00f3n \u201cen esp\u00edritu y en verdad\u201d es\u00a0 adoraci\u00f3n genuina. Ciertamente, ahora mismo sobre el planeta Tierra, el Padre est\u00e1 buscando a tales personas para que sean \u201cSus adoradores\u201d (Juan 4: 23).<\/span><\/p>\n<p><span>Considere correctamente la prioridad de Dios. El no nos est\u00e1 buscando para que seamos operadores de milagros o grandes ap\u00f3stoles o profetas. El desea de nosotros m\u00e1s que el cultivar buenas habilidades de liderazgo o fortalezas administrativas. \u00bfQue busca El? El desea que nos volvamos en Sus adoradores en esp\u00edritu y en verdad.<\/span><\/p>\n<p><span>La Adoraci\u00f3n Genuina Hace Que Nos Volvamos en Cristianos Genuinos<\/span><br><span>Si nos enfocamos en\u00a0 hacer de nuestra adoraci\u00f3n una verdadera, nuestro estudio B\u00edblico, oraci\u00f3n, y\u00a0 servicio a Dios, cualquiera que este sea, se volver\u00e1 tambi\u00e9n verdadero. Ciertamente, un coraz\u00f3n adorador inunda todas las otras disciplinas espirituales con legitimidad y sustancia. Si nos inclinamos en adoraci\u00f3n antes de estudiar la palabra de Dios, Su palabra penetrara m\u00e1s profundo en nuestra alma; nuestro fruto ser\u00e1 mas dulce y duradero. Si antes de abrir nuestra boca en oraci\u00f3n, honramos a Dios en adoraci\u00f3n, nuestra intercesi\u00f3n ascender\u00e1 a los cielos sobre alas de confianza sin fingimiento\u00a0 y\u00a0 fe expectante.<\/span><\/p>\n<p><span>La adoraci\u00f3n rescata nuestros esfuerzos espirituales de la rutina, religiosidad, orgullo y culpa; mueve completamente a nuestras mentes de nosotros mismos y nos\u00a0 coloca dentro de la abrumadora vida de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span>Todos hemos escuchado ense\u00f1anzas acerca de que Dios desea tener una relaci\u00f3n con nosotros, y es verdad.\u00a0 M\u00e1s todav\u00eda, la implicancia es que Su relaci\u00f3n con nosotros es perfectamente complaciente, casi casual en su naturaleza y\u00a0 definida en su mayor parte por nuestros t\u00e9rminos y necesidades. Si, Dios desea que nuestra uni\u00f3n con El sea completa y maravillosa. Aun as\u00ed, Su descender en nuestras vidas, Su compromiso a redimirnos y restaurarnos, tiene otro prop\u00f3sito: la realidad de Su presencia nos transforma en adoradores.<\/span><br><span>\u00a0<\/span><br><span>Ciertamente, la adoraci\u00f3n es la evidencia de una vida transformada. Puede ser expresada con l\u00e1grimas de alegr\u00eda o con deslumbrante silencio; puede crear una permanente gratitud hacia Dios o inspirar canciones durante la noche. Independientemente de la forma de expresi\u00f3n, la adoraci\u00f3n que el Padre busca es absolutamente significativa. Vuelve todo nuestro ser hacia Dios en amor.<\/span><br><span>\u00a0<\/span><br><span>Si, sin embargo, la idea de \u201cadoraci\u00f3n\u201d parece ser una cosa rara, si se siente mec\u00e1nica o si las palabras expresadas parecen huecas (y no santificadas), es porque el alma del individuo no ha sido primeramente transformada. Cuanto m\u00e1s nos acercamos a Dios, mas somos transformados; cuanto mayor nuestra transformaci\u00f3n, mas completamente respondemos en adoraci\u00f3n. Vea, la verdadera adoraci\u00f3n se profundiza y madura mientras caminamos con Dios.<\/span><br><span>\u00a0<\/span><br><span>Recuerde el anciano testimonio del ap\u00f3stol Juan. El estaba en sus noventa cuando escribi\u00f3 \u201cY nosotros hemos llegado a conocer y hemos cre\u00eddo el amor que Dios tiene para nosotros\u201d (1 Juan 4:16). Escuche esa primera frase: Hemos llegado a conocer.<\/span><\/p>\n<p><span>Cuando reci\u00e9n llegamos a Dios, por necesidad debemos venir como somos con pecado y verg\u00fcenza. Si, buscamos arrepentirnos de nuestros obvios pecados, pero la obra de Dios est\u00e1 destinada a ir mucho m\u00e1s profundo. Como j\u00f3venes Cristianos, cargamos todav\u00eda actitudes de orgullo, ambici\u00f3n y miedo, as\u00ed como muchos otros pecados, los cuales nos hacen\u00a0 mal representar la real naturaleza de Dios a otros. A pesar de que somos pecadores, Dios no nos abandona. En cambio, Su obra contin\u00faa. Su fuego iluminador ingresa en las oscurecidas cavernas de nuestros corazones. Aqu\u00ed, en este horno de refinamiento divino, despojados de nuestras pretensiones y orgullo, desnudos espiritualmente, sin un trapo de auto justicia en el cual vestirnos \u2013 en esta\u00a0 inh\u00f3spita realidad llegamos a conocer\u00a0 el incondicional amor de Dios y aceptaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>Lo que una vez\u00a0 pareci\u00f3 un mandamiento imposible,\u00a0 \u201cAmaras al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente\u201d (Mat. 22:37), se transforma de una ley a una promesa llena de esperanza, una anticipaci\u00f3n de que El transformara todo lo que somos y, en el proceso, creara la alabanza de nuestros labios. Es como si El dijera, Me amaras con todo tu Coraz\u00f3n porque es as\u00ed exactamente como yo te amo, con todo Mi Coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>Nuestra alabanza es el resultado del acercamiento de \u00c9l a nosotros; es el efecto que El tiene sobre los redimidos. Aun as\u00ed, es tambi\u00e9n una elecci\u00f3n que hacemos. Yo elijo la adoraci\u00f3n como una manera de demostrar mi confianza en Dios, cuando mis circunstancias se ven hostiles; yo elijo la adoraci\u00f3n como mi medio de lanzarme dentro del coraz\u00f3n de Dios cuando todo a m\u00ed alrededor es confusi\u00f3n. Y mientras soy elevado\u00a0 a Su presencia, soy tambi\u00e9n consciente que el car\u00e1cter de mi vida est\u00e1 siendo medido,\u00a0 y est\u00e1 siendo medido por mi adoraci\u00f3n en Su altar.<\/span><\/p>\n<p><span>Se\u00f1or, ven a mi vida y cumple Tu promesa de transformaci\u00f3n. Crea en mis labios adoraci\u00f3n, y ay\u00fadame a adorarte en esp\u00edritu y en verdad.<\/span><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al\u00a0 final de los tiempos\u00a0 habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de intimidad. \u201cEntonces me fue dada una ca\u00f1a semejante a una vara de medir, y se me dijo: Lev\u00e1ntate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1596,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-825","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ricciardelli"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v21.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Robert Ricciardelli\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-07-31T14:04:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"editorconvergingzone\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"editorconvergingzone\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/\",\"url\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/\",\"name\":\"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-07-31T14:04:00+00:00\",\"dateModified\":\"2010-07-31T14:04:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/6172744eba8e77868fa7c5e32bcc9693\"},\"description\":\"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/\",\"name\":\"Robert Ricciardelli\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/6172744eba8e77868fa7c5e32bcc9693\",\"name\":\"editorconvergingzone\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6caef43b6ab6108600ca2cbdf4334ab3?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6caef43b6ab6108600ca2cbdf4334ab3?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"editorconvergingzone\"},\"url\":\"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/author\/editorconvergingzone\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane","description":"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane","og_description":"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de","og_url":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/","og_site_name":"Robert Ricciardelli","article_published_time":"2010-07-31T14:04:00+00:00","author":"editorconvergingzone","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"editorconvergingzone","Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/","url":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/","name":"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#website"},"datePublished":"2010-07-31T14:04:00+00:00","dateModified":"2010-07-31T14:04:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/6172744eba8e77868fa7c5e32bcc9693"},"description":"Al&nbsp; final de los tiempos&nbsp; habr\u00e1 dos tipos de cristianos: aquellos quienes alaban en el atrio interior y aquellos fuera del lugar de","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/ricciardelli\/mide-a-aquellos-que-adoran-por-francis-frangipane\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Mide a Aquellos Que Adoran Por Francis Frangipane"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#website","url":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/","name":"Robert Ricciardelli","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/6172744eba8e77868fa7c5e32bcc9693","name":"editorconvergingzone","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6caef43b6ab6108600ca2cbdf4334ab3?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6caef43b6ab6108600ca2cbdf4334ab3?s=96&d=mm&r=g","caption":"editorconvergingzone"},"url":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/author\/editorconvergingzone\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1596"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=825"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/825\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patheos.com\/blogs\/robertricciardelli\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}