Mientras estudiaba en el seminario en Roma, trabajé en la parroquia de Santa Maria della Luce en el distrito de Trastevere. La parroquia era una de las varias iglesias designadas por la Diócesis de Roma para formar parte de la Misión Latinoamericana. En aquel entonces, el segundo grupo más grande de inmigrantes que vivía en la ciudad provenía de mi país natal, Perú. Durante dos años, todos los jueves por la noche trabajé con un grupo misionero laico y asistí al párroco durante las misas dominicales.
Después de mi ordenación sacerdotal regresé a los Estados Unidos donde el término utilizado para describir el apostolado a los católicos hispanohablantes era «Ministerio Hispano». ¿A qué se debe esta diferencia de terminología? ¿Existe una forma correcta de describir a quienes son originarios del Caribe, Centroamérica* y Sudamérica?
Hispania es el antiguo nombre de España en latín. Técnica e históricamente hablando, algo hispano o alguien hispano proviene del área geográfica de Hispania, es decir, España y no el Caribe, Centroamérica* o Sudamérica. Por lo tanto, se podría argumentar que el término hispano se usa incorrectamente para describir a alguien que no proviene de España. Hispanoamericano sería una descripción más precisa para quienes provienen de un país anteriormente colonizado por España en el continente americano. El término hispano también puede usarse como un término lingüístico (en lugar de geográfico) para describir a alguien que habla español. Esto lo convierte en un término que denota lenguaje, en lugar de origen o etnia.
El censo de los Estados Unidos comenzó a utilizar el término «hispano» en 1970 para describir a las personas originarias de Centroamérica, Sudamérica y España. Su uso generó aún más confusión cuando se denominó «hispano» como una raza (aunque esto ya no se utiliza en el censo, muchos aún lo consideran una raza). Cuando se utiliza el término hispano, este no define una raza o etnia, ya que los latinoamericanos pertenecen a una diversidad de razas. No existe un perfil físico hispano o latinoamericano. Hay negros, indígenas, blancos, mestizos y zambos, y todos se identifican como latinoamericanos a pesar de las diferencias raciales. Los países latinoamericanos están unidos por cultura, idioma, geografía e historia, pero no por raza.
Muchos en los Estados Unidos prefieren ser llamados latinos, abreviatura de latinoamericano. Este término describe a quienes provienen del continente americano y hablan lenguas derivadas del latín antiguo, como español, portugués y francés. Conocidas colectivamente como lenguas romances, estas lenguas se convirtieron en la lengua materna de muchos países del Nuevo Mundo debido a la colonización europea. Un término más amplio, latinoamericano, incluye no solo a los hispanohablantes, sino también a brasileños, haitianos y otros de acuerdo a su lengua materna. Los latinoamericanos de la costa oeste de Estados Unidos suelen identificarse como latinos, mientras que a los de la costa este se les llama hispanos. Esto, por supuesto, es una generalización, pero parece ser una tendencia general. Hoy en día, latino e hispano se usan casi indistintamente en Estados Unidos, aunque en la actualidad hay una fuerte preferencia por latino. En los últimos años ha surgido un movimiento que no respeta la estructura gramatical del español al intentar eliminar el uso del género en su gramática. El término artificial y anglicanizado latinx nunca es apropiado y ha sido rechazado por la mayoría de los grupos e instituciones latinas.
En la manera de hablar común de Estados Unidos, a menudo se refieren incorrectamente a los inmigrantes de Latinoamérica como «Spanish» o «Spanish people». Hice un experimento hace varios años. Me referí a un grupo de amigos nacidos en los Estados Unidos como «ingleses» durante una reunión unos días después de haber tenido una conversación sobre este tema. Cuando me corrigieron que ellos no eran ingleses, les dije: «Pero deben ser ingleses porque hablan inglés». Comprendieron mi punto. Hablo español, pero no soy español. Hablo español, pero la comida que como es peruana, no española ni hispana. Aunque en Estados Unidos las personas del Caribe, Centroamérica y Sudamérica tienden a ser agrupados como un bloque homogéneo, los oriundos de estos muchos países no se identifican como un bloque uniforme.
En conclusión, los términos «hispano» y «latino» son aceptables para referirse a personas originarias de o con raíces en los países al sur de los Estados Unidos, siempre y cuando que se entiendan como categorías patrimoniales, lingüísticas o culturales, y no raciales. Si bien los términos no son exactamente sinónimos por las razones mencionadas, hoy en día se usan indistintamente. El término «latino» se ha extendido mucho más, ya que evita el trasfondo y el anterior mal uso del término «hispano», y se asemeja más al término que usan los inmigrantes latinoamericanos para describirse a sí mismos: «latinoamericanos». En definitiva, la preferencia y la costumbre dictan la elección de la palabra para utilizar, lo que conlleva a muchos a usarlos indistintamente o a incluirlos simultáneamente.
*al mencionar Centro America, incluyo México.
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